Bueno chic@s! Aquí me tenéis por fin escribiendo este post! Los últimos días han sido un no parar y no ha sido hasta ahora, 6.30 de la mañana, que me pongo a ello! O dormir o escribir el post he pensado… y aquí estoy! jaja

Antes de comenzar con el paso a paso del calendario quería escribiros una breve explicación sobre porqué utilizar este tipo de calendarios con nuestros peques en lugar de los tradicionales donde el único objetivo es aprender y colocar los días de la semana, meses, estaciones y en algunos el tiempo atmosférico. Con esto no quiero hacer ninguna crítica negativa hacia este tipo de calendarios para nada (de hecho antes de decidirnos a hacer este DIY era el que teníamos pensado comprar, y es que hay monadas de calendarios de este estilo en Internet). Simplemente quiero hacer una comparación entre ambos para que vosotros como papis y mamis valoréis mucho mejor ambas opciones a la hora de comenzar a trabajar (enseñar, jugar) con este concepto tan abstracto como es el tiempo.

¿Porqué elegir un calendario permanente?

Adquirir conceptos abstractos es muy complicado para nuestros peques, y el concepto del paso del tiempo y tener conciencia del mismo y comprender el calendario, es bastante complicado. A quien no le suenan las preguntas como: ¿Cuándo es mi cumpleaños?, ¿Cuándo empieza el cole?, ¿Cuándo vamos a ?… Con este calendario se lo podemos mostrar de una manera más visual e intuitiva.

Hasta ahora, siempre se ha enseñado a los niños el día a día con el típico calendario con sus cuadrículas en blanco y los numeritos que indican los días. Como dije antes, en Internet he visto monadas de calendarios (de fieltro, cartón, madera) donde ellos colocan los días, meses, estaciones, imágenes del tiempo atmosférico…en su respectivo lugar. Pero también he pensado…¿hasta qué punto los niños acaban de entender qué les están contando? ¿Cómo hacérselo llegar de otra manera más visual, intuitiva y que el niño pueda manipular y vivenciar?

El calendario permanente es muy atractivo para los peques ya que está lleno de colores y aprenderán los días de la semana y los meses del año de una manera muy amena, visual y manipulativa, adquiriendo estos conceptos abstractos sin apenas darse cuenta.

¿Cómo se utiliza?

El calendario tiene en realidad dos partes, una primera base de madera con 12 segmentos de colores que simbolizan los 12 meses del año, en los que cada estación está representada con sus respectivos colores, siguiendo la gradación del arcoíris (esto es típico de los juguetes Waldorf),  y otra base más grande con 31 agujeritos, en los que cada día se coloca una bolita de color (siete colores diferentes correspondientes a los siente días de la semana) y así podemos saber cuándo empieza y acaba cada mes.

El primer día de un mes colocamos dentro del aro central el triángulo del mes correspondiente, que además tiene una figura de madera representativa y colocamos la primera bolita en la base. Así haremos hasta que finalice el mes (cada día una bolita) y podamos entonces incorporar el siguiente segmento.

Además, durante todo el mes, cada vez que se ha completado una semana (de lunes a domingo, esto lo sabremos por los colores de las bolas), ponemos un palito también en el triángulo del mes (donde hay 4 agujeritos que simbolizan las semanas).

De esta manera el niño/a aprende y “entiende” de forma muy visual cómo se va completando el mes y el año, entienden más fácilmente períodos más largos de tiempo y son más conscientes de los cambios que ocurren durante todo un año, porque así las estaciones también se hacen visibles.

En este calendario cada mes tiene un color. Desde enero, que es azul oscuro, hasta diciembre, que es color púrpura, los meses pasan por la gradación de colores del arcoíris, que si te fijas, agrupan también las estaciones.

  • Invierno: violeta y azules
  • Primavera: Verdes
  • Verano: Amarillos y naranjas
  • Otoño: Rojos y marrones

Además cada mes se asocia a una figura representativa y personalizada. Por ejemplo para enero hemos hecho un muñeco de nieve, para febrero la figura de un «Peliqueiro» (emblema del carnaval en Ourense), para mayo un libro que simboliza el día de las Letras Galegas, para noviembre una castaña que nos recuerda que es el mes del «Magosto»…. así hasta completar los 12 meses.

¿Cómo lo hemos hecho? Vamos con el paso a paso…

Vale, pues después de esta explicación de porqué utilizar este tipo de calendarios y cómo se utiliza, vamos con el paso a paso del nuestro.

Lo primero que hemos hecho ha sido comprar los materiales que nos harían falta para ello y que os muestro ahora con sus links y precios correspondientes por si os animáis a hacer el calendario también:

  • Base de madera giratoria SNUDDA de IKEA (6€). Si no tenéis un Ikea cerca también venden en Amazon (19€) el mismo pero más caro.
Se trata de una base giratoria de madera de abedul de 39 cm de diámetro
Nosotros hemos elegido el de 30 cm de diámetro y utilizamos la parte de adentro únicamente
Hemos elegido el paquete que trae 50 aros de 20mm de diámetro
Elegimos las de 15mm de diámetro y cogimos dos paquetes puesto que cada uno trae 30 bolas
Se trata de un cuenco de madera de 6 cm de diámetro el círculo de la base y 10 cm la circunferencia superior.
Bolsa de 200 espigas de 6mmx30mm
50 espigas de 15mm x 18mm

Comos os conté en mis stories de Instagram, lo que más ralentizó la creación de este DIY fue la llegada de los materiales. Contad sobre mes y medio o dos meses desde la fecha de compra.

Una vez nos llegaron a casa nos pusimos manos a la obra.

Paso a paso

  1. Lo primero que hicimos fue conseguir una lámina de madera de contrachapado (yo la conseguí en un bazar chino pero la podéis encontrar en cualquier ferretería) y me valió sobre 1,5 €. Sobre ella dibujé con lápiz las imágenes que quería colocar en cada mes. Esto es lo más personalizado del calendario ya que cada uno podéis utilizar imágenes correspondientes a fechas especiales que queráis que vuestr@ peque recuerde o acontecimientos o fiestas típicas de vuestra zona. Nosotros así lo hicimos!

Una vez dibujadas las imágenes vino la parte más complicada y dolorosa de este DIY: cortarlas.

Como se trata de un tipo de madera muy delgada y los dibujos muy pequeños, decidí utilizara una sierra de marquetería para ello ya que con ella cortaría con más precisión y cuidado. No sabía que ello me costaría las manos! (estoy exagerando un poco, jaja)

Para los que nunca habéis tenido una, yo compré el siguiente modelo en Amazon muy bien de precio y con los pelos incluidos:

 

Lo que sí no incluye (y eché de menos) fue un pelo con forma de espiral que ayuda mucho a la hora de cortar curvas y pequeñas piezas. Ese quizás fue el motivo por el que me costó tanto cortar las imágenes.

Una vez cortadas, las lijé con papel de lija y las pinté con esta gama de pinturas acrílicas que también utilicé para pintar las bolas de madera y los triángulos de los meses. Esta pintura fue una gran compra tanto por la variedad de los colores como por la rapidez de secado. En media hora lo tenéis seco!

Trae 18 botes de pintura y es especial para madera

Una vez pintadas por un lado, las dejé secar y las pinté por el otro. La verdad es que quedaron muy chulas. Los cortes merecieron la pena.

Cuando secaron, las pegué con cola blanca a las espigas planas de madera que os mencioné antes. Os puse el enlace de estas espigas pero nosotros lo que hicimos realmente fue 12 trozos de una barra de madera de esa medida. Realmente es más práctico y cómodo comprar las espigas planas pero como nosotros ya teníamos la barra de otra manualidad pues decidimos aprovecharla.

Una vez terminé con esto pinté con la misma pintura las bolas de madera, teniendo en cuenta los siete días de la semana: amarillo, naranja, rosa, rojo, azul claro, azul oscuro y verde. Pero el color lo elegís vosotr@s como queráis!

2. Lo siguiente que hicimos fue colocar y pegar los aros con cola blanca sobre la base de madera. Para ello lo hicimos un poco a ojo intentando que los aros quedasen a la misma distancia unos de otros. Al principio intenté hacerlo con un compás para que quedase todo milimetrado pero empecé a volverme loca entre tanta división y tanto número así que así fue: al chou! jajaja

3. El siguiente paso fue otro de los más complicados por el echo de que se necesita una caladora y un taladro para ello. Se trata de dibujar y cortar los triángulos de los meses. Para ello compramos un tablón de madera de pino donde dibujamos un círculo de 28,5 cm de diámetro ( inferior al tamaño del bastidor para que sea fácil sacar y poner los segmentos de los meses después). Con ayuda de un compás dividimos el círculo en doce partes iguales y marcamos el círculo del medio de 6 cm que se corresponde con el tamaño de la base del cuenco de madera.

Una vez dibujados, marcamos en cada segmento los 5 agujeros correspondientes: cuatro para las semanas y uno para la imagen. Para hacer los agujeros de las semanas lo hicimos con un taladro y brocas de 6 mm que se corresponden con el tamaño de las espigas. En el caso del agujero para la imagen lo hicimos con una broca «Forstner» de 17 mm. Nosotros las conseguimos en Amazon muy económicas teniendo en cuenta que en las ferreterías una sola anda entre 7 u 8 €. La profundidad de los mismos la limitamos con un tope en el taladro y depende del grosor de la lámina de madera que compréis para ello.

Una vez hecho esto el siguiente paso fue cortar los triángulos con una caladora y lijarlos. Nosotros ya teníamos una en casa así como el taladro. Tanto el paso anterior como este los hizo mi marido puesto que me daba un poco de pánico usar este tipo de herramientas.

Después colocamos el bastidor sobre la base del calendario y colocamos los segmentos de los meses encima para comprobar que encajaban perfectamente. Después pegamos el bastidor con cola blanca. Como podréis comprobar, el ancho del bastidor es menor que el de los segmentos de los meses. Realmente yo lo quería así, puesto que así es más fácil para cualquier niñ@ sacar y meter los meses que si el ancho fuese el mismo.

4. El siguiente paso fue pintar los segmentos de los meses con la pintura acrílica que os comenté antes. Para ello apenas tuvimos que hacer mezclas puesto que los colores y las tonalidades que trae son muy variados. Aunque cogen muy bien el color le dimos dos capas de pintura.

5. Y una vez secos los segmentos los colocamos dentro del bastidor junto con el cuenco de madera con las bolas de los días de la semana. Finalmente colocamos las figuras en su mes correspondiente

Y listo para usar!

Espero que este post os sirva de ayuda a la hora de elaborar vuestro propio calendario permanente y desde luego os animo a ello puesto que el resultado es maravilloso.

Biquiños y abrazo!