Hola chic@s!!! Esta semana es la segunda vez que me paso por aquí, y no porque tenga más tiempo libre (yo diría que al contrario), sino porque aprovecho los ratitos que Luca duerme para escribir y subir los post. Principalmente porque vosotr@s me los pedís y segundo porque si no lo hago ahora, después me cuesta más o me olvido. Así por que por todo ello… aquí estoy de nuevo!

Ayer, mientras Luca dormía la siesta (pensaréis que se echa unas siestas kilométricas y no, lo que pasa es que es el único momento del día en el que puedo hacer estas cosas así que apuro todo lo que puedo), decidí ponerme con este nuevo material. Desde que lo vi en la cuenta de IG de @mothercould me encantó y sabía que tenía que hacerlo para Luca.

Quien no ha deseado alguna vez (últimamente muchas veces) sentirse como en la playa, notar la brisa en la cara, el olor del mar, el tacto de la arena húmeda en los pies… y más con este tiempo que hace. Los que no podemos acercarnos hasta una playa cercana y disfrutar de estas sensaciones en directo, pues nos tenemos que conformar con estos materiales que pueden hacer que nuestros peques disfruten como en la playa pero sin estar en ella.

¿Qué ingredientes necesitamos?

Simplemente necesitamos:

  • Un paquete de 1kg de harina (yo usé harina de trigo)
  • Colorante alimenticio (yo usé colorante en gel)
  • Aceite de oliva

¿Cómo la hemos hecho?

Lo primero que hicimos fue dividir el paquete de harina en cuatro partes de 250 gr cada una. En nuestro caso hicimos arena de cuatro colores, si queréis hacer más solo tenéis que usar más harina o dividir el kilo en partes más pequeñas.

Echamos cada parte en un recipiente y añadimos medio vaso de agua al que previamente le añadimos el colorante alimenticio deseado.

Es importante que vayamos removiendo con las manos y que no nos pasemos con el agua. No puede quedarnos una masa, más bien, tienen que quedarnos como pedazos de harina pegados que tenemos que ir deshaciendo con las manos.

Una vez hecho esto, lo extendemos en una bandeja de horno (previamente calentado a 300º ) y lo introducimos durante 10 minutos hasta que se seque. Al pasar los 10 min sacamos y revolvemos, evitando que la harina se pegue.

Una vez seca, yo lo que hice fue echarla en el recipiente de la Thermomix y triturar unos pocos segundos en velocidad turbo. De ese modo, conseguí la textura de arena de playa que deseaba.

Finalmente, para darle el toque húmedo de la arena de playa, añadí un chorrito de aceite de olvida y mezclé.

Una vez hecha toda la arena de colores, la coloqué en la bandeja sensorial de Luca a modo de arcoíris.

¿Qué podemos hacer con ella?

Se trata de arena de playa, por lo que no mancha! Además al llevar el aceite,nos permite llenar formas, hacer figuras o elaborar castillos sin que se deshagan.

Así que disfrutarán con ella tanto o más que con la arena de playa, el echo de que sea de colores la hace mucho más atractiva para ellos.

Ya sabéis! Ahora quiero veros a tod@s en la cocina elaborando arena comestible para vuestros peques!!!

Biquiños y abrazo!