Hola xentiña:

Otra semana más que comienza y ya la empiezo agotada!! Luca sigue durmiendo fatal y la entrada al cole sigue siendo una “telenovela”. Está super mimoso y protestón las 24 horas del día y eso acaba agotando… espero con ansia el momento en el que se le pase “todo esto” y todos podamos disfrutar y descansar!

Hace un par de días hicimos una actividad requetesencilla y que nos dio mucho de si. No siempre las actividades tienen todo el éxito que esperamos y muchas veces… lo más sencillo, lo menos laborioso es lo que más les gusta y con lo que más disfrutan.

Esta actividad es una de esas “poco laboriosas” y que nos dio para pasar un buen rato el sábado por la tarde.

Se trata de “sal de colores” con la cual hemos experimentado, dibujado, tocado y rellenado una botella decorativa.

¿Cómo hemos coloreado la sal?

Hay varias maneras de dar color a la sal: utilizando colorante alimentario o utilizando tizas.

Si utilizamos colorante alimentario, el proceso nos llevará algo más de tiempo, puesto que tenemos que dejar secar la sal antes de usarla.

Utilizar tizas es la manera más fácil y rápida.

Para ello necesitaremos:

  • Un paquete de sal fina
  • Un paquete de tizas
  • Un rayador
  • Una bandeja

Lo primero que tenemos que hacer es echar la cantidad que queramos de sal en la bandeja y rallar por encima una tiza de color. Cuanta más tiza ralléis más intenso será el color que adquiera la sal.

Una vez rayada la tiza, procedemos a mezclarla con la sal para que esta adquiera el color. La colocamos en una bandeja y repetimos el proceso con el resto de los colores hasta adquirir un arco iris de sal.

¿Cómo hemos utilizado el arco iris de sal?

Una vez preparada nuestra sal de colores, la hemos utilizado para llevar a cabo dos actividades. La primera:

“Botella decorativa”

Para ello necesitamos:

  • Una botella de plástico o de cristal transparente (nosotros la compramos en los chinos pero la podéis conseguir en cualquier sitio. Una mamá a través de mi página de IG, me comentó acerca de las botellas de zumo que de dispensan en Mercadona. Efectivamente, son de ese estilo)
  • Una cuchara
  • Un embudo

Lo que he hecho ha sido presentarle a Luca la bandeja con sal de colores sobre la mesa de luz, al lado le pude otra bandeja más pequeña con la botella, el embudo y la cuchara.

Simplemente le indiqué cómo tenía que hacer para rellenar la botella y él solito se puso en marcha!

Al principio lo hizo con la mesa de luz apagada, para que apreciase los colores reales de la sal. Pero una vez que le cogió el “tranquillo” a la actividad, la encendimos. Y fue una pasada cómo al encenderla, lo que más bonito, eran los dibujos que se formaban en la bandeja gracias a la luz.

Le gustó tanto que no le llevó mucho tiempo rellenar toda la botella. Obviamente mamá iba girando la misma para que quedaran formas diferentes. El resultado… una botella decorativa de lo más colorida.

En la imagen se puede apreciar que no está totalmente rellena…eso sólo fue hasta que nos dimos cuenta de que si no la rellenábamos hasta arriba de todo, con el movimiento se iban a mezclar los colores. Así que ya sabéis… hay que rellenarla hasta arriba y que quede bien compacta.

Una vez que cerramos nuestra botella, nos quedó suficiente sal como para hacer la siguiente actividad:

“Trazos de luz sobre pizarra de sal”

Con esta simple actividad, estimulamos los sentidos, descubrimos trazos, sentimos el tacto de la sal… y es una idea genial para practicar la preescritura.

Es una forma de iniciarse y también de perfeccionar la precisión del trazo, familiarizarlos con las diferentes formas: rectas, curvas… y preparar sus manos para saber sujetar un lápiz (si lo hacemos con un palo, por ejemplo).

Al realizar esta actividad sobre la mesa de luz, los trazos se aprecian mucho mejor y les llaman mucho más la atención.

Existen muchas otras ideas para practicar los trazos con nuestros peques pero esta seguro que les encanta a los vuestros!!!

Bicos e apertas!! Muaks!!